Relatos

Efímero

Las mil y una noches se quedaban cortas con la noche que tuve, sólo de recordarla todo mi vello corporal alcanza alturas inimaginables, todo mi cuerpo siente la fuerza de mil relámpagos de una lluvia tropical, el sudor corre por cada hueco de mi cuerpo, caliente, quemándome aún más, como la lava de un volcán. Leer másEfímero[…]

Iridiscencia

Llovía. Mi café estaba frío, y eso que lo había pedido lo suficientemente caliente para que disimulara la imparable subida de fiebre que me provocaba verle. Sentado en la otra esquina del viejo y anticuado sitio, con sus gafas de pasta, me recordaba mucho a un romántico escéptico, puesto hasta arriba de cannabis, que buscaba Leer másIridiscencia[…]